"Conversaciones de Ernesto Pesce con Raśl Santana"

"...Pero cuando estabas trabajando en la serie de la Costanera, por algunas conversaciones que tuvimos, muchas veces manifestaste el anhelo de abordar algo conceptual. Fue como una marca de los tiempos, en algún momento te sentiste desdibujado en relación al tiempo que exigía conceptos también en la obra. ¿Es así?

Para mí fue bastante importante entender que el arte tiene diferentes vertientes. Lo creativo se alimenta de lugares que pueden venir de la antropología, o de la filosofía, de la psicología y no solo de trabajar en base al hacer.

Empezó con la serie de la Costanera?

Sí. Ahí empiezo a trabajar mucho con el transfer y con imágenes sacadas de la gráfica. Y en una visita a la reserva ecológica, el ecologista que estaba ahí me dio un manual de la fauna y la flora que existía en la reserva. Yo fotocopiaba eso y lo incorporaba a la obra directamente. El paisaje lo armaba con elementos de ese tipo. Además salía con el texto y el texto salía invertido. Era un intento de dejar una señal de la utilización de un elemento que tenía que ver con la idea y con el trabajo, pero que yo usaba con toda intención para dejar una señal bien evidente de que el paisaje estaba hecho por otro. Te redondeo la idea, ahí empieza también a interesarme esto de que uno trabaja también con la mirada de otros, o sea que la obra, estaba hecha por la forma de mirar, en este caso la reserva ecológica, por otra persona. Si tenía que hacer la ciudad, estaba hecha a partir de tarjetas postales o de la transferencia de tarjetas postales, o sea de la mirada del que muestra la ciudad desde la cosa turística. El cielo lo hacía a partir de un programa de computación que bajaba las constelaciones de acuerdo al día; hacía un transfer y lo ponía en la obra.

Ah, trabajabas con la constelación de una manera real.

Es un programa. Vos ponés el año 2000, 3000 o 5000, decís, a tal hora de tal día qué cielo va a haber, y es ése el que sale.

Sale dónde está Virgo, Marte o los demás astros; hacía una bajada de eso, sacaba fotocopias y lo metía en el trabajo. Los animalitos eran de libros de botánica; hacía un transfer con todo eso y armaba una especie de collage y ese paisaje era también la mirada de otro o de otros.

Por lo que estás diciendo, pienso que en las obras de la reserva ecológica no estás mostrando sólo el fenómeno sino un montón de procesos que tienen que ver con el fenómeno.
Por un lado había una visión crítica. La idea del trabajo con la reserva fue que a mí me pareció siempre una especie de síntesis de lo que éramos nosotros como sociedad. Ese relleno tenía que ver con todo un despropósito, un delirio militar. Que en ese lugar, en la Costanera Sur, en el mundito ese donde yo me movía, porque estaba enseñando en la Escuela Superior de Bellas Artes, estaba la fuente de Lola Mora como símbolo de la censura; esa fuente fue a parar ahí por un problema de censura.

No me puedo acordar bien cuándo empezó la reserva ecológica. ¿Te acordás?

En realidad la reserva empieza con la demolición de la 9 de julio. Va a parar todo ahí. Yo creo que fue uno de los gobiernos militares y estaba como intendente el que también andaba con el asunto de las autopistas. En principio fue una especie de relleno que se convierte después en un basural. Lo que a mí me interesaba resaltar, es que la naturaleza lentamente va reconstruyendo; aparecen nuevas especies de pájaros, vegetación y demás y en algún momento a algún pícaro se le ocurre decir que eso es una reserva ecológica. Pero en realidad, originalmente, eso es un basural. Y era patético ver la estatua de Luis Viale -que en el hundimiento de un vapor salva a una familia con su salvavidas- entre la porquería, los neumáticos viejos, tirando ese salvavidas a la basura. Eran imágenes muy fuertes, toda una metáfora "..